
Foto: Eligio Copari
Hace un año atrás cuando caminaba por el Puente de las Américas (Miraflores, La Paz), por pura casualidad reparé en una declaración de amor escrita con piedras en un promontorio de tierra ubicado a un costado del citado puente.
Este mensaje tenía un carácter bastante rudimentario y simple, y podía permanecer visible hasta una semana completa; pero luego me di cuenta de que la declaratoria iba variando. La figura del corazón se convirtió en el elemento insustituible del diseño, sin embargo las piedras comenzaron a tomar colores y el cambio de los nombres de los enamorados se hizo frecuente al interior de aquella representación cardíaca y rocallosa, pero el mensaje seguía siendo el mismo: una declaración de amor.

Últimamente dejé de fotografiar estos mensajes pues el resultado comenzó a hacerse monótono y previsible; se mantiene el corazón y se renuevan los nombres. El único mensaje con un toque de originalidad pero no exento de un grado de violencia, fue el encontrado debajo de los Puentes Trillizos (el que une Miraflores y Alto Obrajes) y el que mi buen amigo Eligio Copari gentilmente pudo captar: “te quiero matar”

Tuve la tentación de hacer una especie de vigilia por los alrededores del puente para pescar infraganti al o los autores y así poder conversar y salir de la duda del constante cambio de nombres; si bien esto hubiera aclarado la situación por otra parte le habría quitado la magia y el misterio sobre el origen y motivaciones de aquel corazón cambalache, es por ello que preferí quedarme con mis posibles respuestas sobre la identidad de los autores:
• ¿Será un picaflor empedernido y apedreado que semana tras semana cambiaba el objeto y el nombre de su amor?
• ¿Será un artista de vanguardia, underground obviamente (pues ubica sus mensajes debajo del puente) quien a tono con las tendencias plásticas decidió archivar su caballete y bastidores para pintar piedras y armar mensajes tipográficos?
• ¿Tal vez un hábil publicista que en lugar de vender aparatosas gigantografías o avisos en prensa decidió rentar este espacio terrestre a enamorados con mucha necesidad expresiva pero con poco billete?
• ¿Serán los obreros de la empresa constructora de las bóvedas del río Choqueyapu que en sus momentos de descanso trepan al lugar para hacer una dedicatoria a su amada?
• ¿Será una cooperativa de enamorados que semana a semana hacen un pasanaku con este espacio para que sus miembros se expresen allí a pedrada limpia?
• ¿Tal vez una competencia entre los habitantes del lugar para ver quién apedrea más declaraciones de amor?
• ¿Puede que se trate de una de las locaciones de alguna producción cinematográfica de nuestro cine tan venido a menos en temas del corazón?
• ¿O tal vez un comando revolucionario amoroso que decidió olvidarse de la política, la economía y la revolución cultural, para dedicarse a tiempo completo a la revolución del corazón?
Se aceptan otras posibles hipótesis…
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